Noruega, el país más feliz del mundo

Noruega, el país más feliz del mundo

El país más feliz del mundo. Así se define Noruega, auroras boreales, inviernos árticos y paisajes de impacto es lo primero que nos viene a la mente al pensar en él. Sus ciudadanos conviven a diario con el frío, que llega a ser extremo durante el invierno pero la climatología no parece ser un impedimento para disfrutar de una vida plena.

¿Qué es lo que gusta tanto de Noruega?

Auroras Boreales: Son tan comunes que en los viajes contratados por agencia suelen asegurarte que verás una. Este fenómeno natural de gran belleza se produce cuando el viento solar es más fuerte de lo normal y las partículas cargadas con electricidad del sol atraviesan la atmósfera. Un fenómeno que se visualiza en un lazo ondulante de luz en tonos verdes, azules, amarillo, rojo y naranja. Simplemente la aventura de cruzar el Círculo Polar Ártico en su búsqueda ya hace que el viaje haya merecido la pena.

 

Los fiordos: Uno de los más famosos es el de Geirangerfjord que además es Patrimonio de la Unesco y un icono del país. A menudo los fiordos alcanzan grandes distancia tierra adentro dibujando enormes acantilados a ambos lados.  El más profundo es el Sognefiord que se hunde 1.308 metros bajo el nivel del mar y que permite la navegación de grandes barcos permitiéndote experimentar su belleza desde muy cerca.

 

La capital: Oslo

Oslo es una ciudad pequeña y tranquila aunque muy moderna que ha sido nombrada además Capital Verde Europea para 2019 por sus esfuerzos para la conservación del medio ambiente. Una visita a la ciudad, paseos guiados, rutas por los museos (algunos muy curiosos como el de los barcos vikingos o el del esquí) y una amplia oferta para los adictos a las compras son algunos de sus alicientes.  Conviene sacar el ‘Oslo Pass’ que da la entrada gratuita a más de 30 museos y lugares de interés así como transporte público. El pase diario cuesta alrededor de 43 euros.

Nieve, mucha nieve

Los amantes de la nieve lo pasarán de escándalo en Noruega. Excepto los meses de verano el país está cubierto en su mayoría por gruesas capas de nieve. El Parque de Invierno de Oslo o ‘Oslo Vinterpark’ está situado a sólo 30 kms de la capital y cuenta con 18 pistas y 11 saltos de hasta 381 metros.  Puede disfrutarse entre abril y noviembre.