Región de Baviera: Una vuelta a la época medieval

Región de Baviera: Una vuelta a la época medieval

Alemania es un país que ofrece grandes posibilidades al turista. Para aquellos que disfruten de las ciudades existe un amplio abanico de ellas que merecen ser vistas como son Berlín, Hamburgo, Múnich, Colonia o Frankfurt.

Sin embargo hoy vamos a centrarnos en una zona con un atractivo especial y que llama la atención a un turista más aventureros y amantes de la naturaleza.

Se trata de la región de Baviera, una zona famosa por sus majestuosos castillos que se reparten entre el Rin y la Selva Negra. Está situada al suroeste del país y recibe fuertes influencias de Austria y Suiza. Su capital es Múnich y su belleza paisajística es lo que más llama la atención. Está compuesta por pequeñas ciudades medievales, palacios, iglesias barrocas y una naturaleza intacta.

Para descubrir esta zona muchos optan por la denominada ‘ruta romántica’.Este camino transcurre a lo largo de unos 400 kilómetros desde la localidad de Wurzburg hasta la de Füssen en Algovia. Un camino plagado de lujosas residencias fastuosidad y un entorno medieval que se disfruta tanto en coche como a través de su carril bici o de senderismo, ambos de larga distancia.

Es un viaje a través de más de 60 poblaciones entre las que se reparten decenas de catedrales, iglesias, castillos, paisajes llenos de viñedos y colinas, hasta que se llega a los Alpes.

Podríamos recomendar múltiples paradas pero vamos a destacar las que consideramos esenciales. El punto de partida es la ciudad de Würzburg famoso por sus vinos y su gastronomía además de sus festivales y campos de viñedos. La joya de esta ciudad es el Residence Palace que se considera Patrimonio Mundial de la Unesco.

 

Otra parada relevante merece hacerse en la ciudad de Quedlinburg que data de seis siglos de antigüedad en los que se han levantado 1200 casas a las que acompañan la tradicional plaza del mercado, un ayuntamiento de estilo barroco, un castillo, la iglesia…su belleza es tal que ha sido nombrada Patrimonio de la Humanidad.

Destacamos también Rothenburg ob der Tauber, considerada la ciudad medieval mejor conservada de Alemania con una impresionante muralla que la rodea.

La localidad de Ausgburgo es una de las ciudades más antiguas del país y cuna de Mozart. Se trata de una ciudad muy rica y ostentosa y hoy en día ofrece un paisaje urbano con testimonios del Barroco y Rococó.

Y para terminar, una recomendación gastronómica. En todos estos municipios merece la pena degustar una cena medieval al final de la jornada ya que la comida y el entorno harán que os sintáis trasladados en el tiempo.